jueves, 19 de junio de 2014

O Captain! my Captain!


«Yo soy, amigo mío, aquel al que mataste.
Te conocí en lo oscuro, pues tenías el gesto
con el que ayer hundiste en mí tu bayoneta.
Intenté, sí, esquivarla, pero estaban heladas
y dormidas mis manos.  Durmamos, pues, ahora...».

Wilfred Owen.

Guerra, es más que hablar del candor y el dolor de las batallas; o de la muerte, la desesperanza y el desasosiego; aún más que las causas y los ideales que contruyen el honor, la victoria y los heroes. Es la suspensión de la ética, la cancelación de las garantías, la disolución de la opinión personal y pública. Un orden sustituye a otro: la duda constante sobre la vida ante el destino. Así la estrategia para la supervivencia de unos, presupone la destrucción o sumisión de los otros. Evolucionamos como especie, dicen los arqueólogos, ya con perros, fuego y «guerra»; el arte de la organización para la caza, de pronto se convirtió en la organización para el asalto… La nueva especie, en consciencia, entierra a sus muertos, reconoce y venera a sus antepasados, inventa lo sagrado, y el lugar para ello. El arte que se pone al servicio del poder, ante la anarquía establece una dirección: El orden, así el arte se encarga de enoblecer los actos de violencia y justificar así la fundación de los imperios, exaltar las victorias, alimentar con compasión humana las batallas, perdidas o ganadas; vacías de humanidad. Crea sujetos como musas y diosas que se componen de los conceptos de orgullo, honor, patria y victoria. La «πρᾱξις έ τέχνη» (pragmatismo y técnica) en su camino, pasan de la herramienta y el oficio, a las armas. La estrategia. Mientras la «ποιέω poiesis» o poética que corteja e incide, intenta darles algún sentido humano con la complicidad del tiempo, cuando el olor a sangre y muerte se disipan, la memoria almacena las heridas y las emociones en zonas profundas; entonces las madres vuelven a evocar valientes guerreros entre sus hijos… Hasta que «la nieve cae, sobre todo el territorio, sobre todos los vivos y sobre todos los muertos», entonces el frío nos recuerda que somos seres de piel y contacto, no carne de cañón:


O Captain! my Captain!

O Captain! my Captain! our fearful trip is done,
The ship has weather’d every rack, the prize we sought is won,
The port is near, the bells I hear, the people all exulting,
While follow eyes the steady keel, the vessel grim and daring;
But O heart! heart! heart!
O the bleeding drops of red,
Where on the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

O Captain! my Captain! rise up and hear the bells;
Rise up—for you the flag is flung—for you the bugle trills,
For you bouquets and ribbon’d wreaths—for you the shores a-crowding,
For you they call, the swaying mass, their eager faces turning;
Here Captain! dear father!
The arm beneath your head!
It is some dream that on the deck,
You’ve fallen cold and dead.

My Captain does not answer, his lips are pale and still,
My father does not feel my arm, he has no pulse nor will,
The ship is anchor’d safe and sound, its voyage closed and done,
From fearful trip the victor ship comes in with object won;
Exult O shores, and ring O bells!
But I with mournful tread,
Walk the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

Walt Whitman.
Leaves of Grass
(David McKay, 1891).



 
Salvo los veinte años en paz y sólo en occidente; que se vivieron mientras Adriano consolidaba la Roma Imperial; desde Hamurabí y después el imperio de los acadios, hasta el día de hoy, la guerra, por más de cuatro mil años, ha estado unida a la existencia humana, es parte integral y fundacional de toda la cultura; incluso las culturas pacifistas dan una gran importancia al arte de la guerra. Parece ser el eje fundamental de la historia. La violencia, el ejercito y las armas son, si no el último recurso, sí, la persuasión y la amenaza continua y constante que acompañan con intriga y estrategia. Bajo el velo oscuro de la economía y el progreso sostenido, las decisiones vicerales de los humanos, así como se contruyen odios, enemigos y derechos inexistentes sobre el territorio y la voluntad de los otros, también construyen tribus saturadas de un fanatismo que establece las diferencias, escoge al destinataro del odio o al objeto de envidia, lo que debe ser poseido o controlado. La búsqueda de un estado universal (dominio sobre todo el mundo conocido) es y ha sido el sueño de todo imperio; la locura del emperado: a mayor territorio bajo control, mayor sensación de poder. Poco tienen que ver con este sueño los «héroes» y sus hazañas, es innumerable la cantidad de abusos que se cometen cada día en nombre de la Libertad, la Justicia y últimamente ésta especia de hija casi ilegitima de la idea de republica: la democracia. Siempre, el que ataca busca un motivo y el otro, que defiende, una salida. Casi siempre gana (o más bien, consigue la paz), quien tiene recursos suficentes para sostener el estado de guerra, pero los papeles se invierten una y otra vez como un tiro de dados.

La Ilíada inspiró a Alejandro el Macedonio; Charles Martel aprovecho sus victorias como «libertador» sobre los invasores moros, para así consolidar un imperio, que evoluciono en la época mas oscura violenta y abusiva de la historia… ¿Qué falta por decir de Henry V?, de las Cruzadas, Flandes o la Alemania Nazi. Incluso los míticos mosqueteros como D'Artagnan o Cyrano de Bergerac o la misma República Francesa con su revolución y sus ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad; se convirtien en el «leiv motiv» para los ejércitos de Napoleón. La intriga, derivada de la envidia y la avaricia son la única constante. …Humillaciones como el tratado de Versalles, encuentran su «victoria» final, casi cien años después, con una globalización que más parece una empresarización del mundo.
«…internacionalicemos todos los arsenales nucleares… Ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción millares de veces mayor que las lamentables quemazones hechas en las florestas… Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos -no importando el país donde nazcan- como patrimonio que merece cuidarse en el mundo entero, aún más de lo que Brasil merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como un patrimonio de la humanidad, ellos no dejarán que trabajen cuando deberían estudiar, que mueran cuando deberían vivir.

Cristóvão Buarque.
 (fragmento de su respuesta a la internacionalización de la amazonia)
 
Sólo que hay una diferencia, desde Alejandro, Hengis Khan, Saladino, Napoleón Bonaparte; incluso los Imperios como el Otomano o Roma, vaya hasta la cruel Margot; sabían lo que querían, tenían una idea de sociedad, orden, cultura y civilización. Hoy los Emperadores Empresarios como Nestlé, Monsanto y Coca-Cola (los más conocidos o dañinos), sin ninguna ética o responsabilidad de cultura o población y, exentos de humanidad y compasión, ponen a sus pies a los estados y sus recursos. Ellos sólo quieren ver más ceros en sus cuentas bancarias, sin importarles en lo más mínimo la miseria, el deterioro y el daño que exportan y provocan. La guerra ha cambiado… Hemos pasado del horror de la guerra al horror de la Paz.
Pero ¿Acaso vamos a ver en silencio como un empresa destruye cuarenta mil años de cultura y domesticación de granos y semillas, para que una sola familia sea dueña de la producción de todo el campo?
RP

Traducción.

Oh Capitán, mi Capitán:

¡Oh Capitán, mi Capitán! nuestro espantoso viaje ha terminado.
la nave al fin venció todos los escollos, el premio buscado fue ganado.
El puerto está cerca, las campanos oigo, la gente toda regocijo
mientras sigue con la mirada la quilla estable, el buque osado y soberbio.
Pero, oh corazón, corazón, corazón
de rojo escurren gotas
cuando sobre la cubierta mi Capitán tende
caído, frío y muerto.

Oh Capitán, mi Capitán, levántate y escucha las campanas;
levántate —por ti se ha izado la bandera— para ti vibra el clarín,
para ti son los ramos, las coronas —por ti multitud de cintas

Por ti clama la multitud que se arremolina, sus ansiosas caras voltean
¡Aquí Capitán! ¡Padre querido! El brazo bajo tu cabeza!
Es una ilusión que en la cubierta,
has caído frío y muerto.

Mi Capitán no responde, sus labios pálidos y quietos,
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad.
Anclada está la nave sana y salva, el viaje ha concluido,
de un espantoso viaje la victoriosa nave llega con su triunfo;
agiten listones, suenen campanas
pero con paso fúnebre
camina la cubierta mi Capitán tendido,
caído, frío y muerto.



jueves, 1 de mayo de 2014

Haymarket [Laborday]

 "The day wil come when our silence will be more powerful 
than the voices you are throttling today"

Haymarket affair memorial.



Cada día millones de personas entregan lo más valioso de su existencia, su tiempo de vida que a decir de Gorges Bataille, su única posesión real. ¿Cual es el sentido de este sacrificio? ¿para cada quién para cada cuál? ¿Cómo y dónde se guarda tanta riqueza? ¿Qué valor tiene el trabajo?¿Qué valor tiene el salario? Si cada hora de trabajo tiene un sentido ¿…?


Haymarket Poem
Albert Parsons Speaks
Cook County Jail, November 11, 1887

I’ll hang for the eight-hour day.
I’ll hang for the lies of the Chicago Tribune,
for the wealth of Marshall Field,
and for that upstart son of a McCormick
at the Reaper plant. I’ll hang for the Haymarket,
for the right of assembly, for free speech. 
I’ll hang without a shred of evidence.
The four of us will hang because we dared
to be editors of a workers’ press,
dared to expose the moneys stolen
by the wealthy meant for relief of the poor
after the great fire, dared to remember
the war fought to free the southern slaves,
dared to consider another slavery
in the factories and the docks and the rails
dared to dream of fresher air and a day matched
to the rhythm of the sun, and god-knows                            
for work for all men, for all women.
I am not innocent of the knowledge
of greed and despair.  I am not innocent
of how men shed blood.  At twelve, I ran from
indenture to a Galveston pressman
to serve in a war, and came to see the injustice
of the cause for which I fought.  I fought
for the Confederacy, and then I fought
for the right of former slaves to work
for a decent wage.  I came to Chicago
for a new life, and found men who think
wealth the only citizenship, and money
the only privilege; men who pronounce
others unworthy of dignity; but
I found another form of comradeship
among those who fight for right.
You, the wealthy, will hang us now
for the justice of our cause.

jueves, 3 de abril de 2014

Full moon at Tierz: before the storming of Huesca. En los campos de Huesca.


Por favor, a quien recuerde la guerra, que le saquen un ojo…
Pero a quien se le olvide, que le saquen los dos
(Esto, se leía en una pinta en Barcelona, aún en el ´93).



No por amor, por envidia… se va a la guerra con la sensación de inseguridad entre distintos miedos, propios y ajenos, que se suman a la estupidez que mantiene «lo establecido», como la «única» forma posible y válida de existencia. Lo bueno y la malo, desde la perspectiva propia, son la medida de las cosas y la razón se somete a la fuerza.

En el contexto de una conversación, a riesgo de perder un ojo, sin pretención alguna, saltó un argumento que podría ser en esencia profano: —Es una de las pocas guerras justas que ha habido en la historia… La respuesta, súbita y sin demora: —¡No hay guerras justas! ¡Eso no es posible!— Pero luego de un largo silencio, inmensurable, se desataron las preguntas: —¿Qué es o como sería una guerra justa? ¿Es acaso posible? ¿Acaso entre los horrores y consecuencias de la guerra, puede haber justicia?… Los niños siempre están jugando a la guerra, la fuerza, la destreza, la habilidad de vencer, la estrategia, el honor, poco tienen que ver con los motivos de un conflicto. La guerra es una actividad intrínseca a la cultura humana, de hecho la historia como nos la hemos contado es la del poder y las guerras que lo sustentan, los imperios y sus conquistas, sus horrores sólo se exhibieron al público por primera vez hasta Crimea, no porque no se conocieran antes, Cesar llevaba los genitales de los galos en su estandarte, sino porque los conceptos de violencia, horror y humanismo han dado otra consciencia, transformando incluso la idea de la guerra, quizá hace doscientos años cuando se educaba para la guerra como la máxima expresión de valor, honor o de la idea de patria y nación; el argumento en sí mismo no tendría sentido alguno… donde el ejercito está oculto en lo civíl y aparece como si fuese el agua bajo la tierra, la fuerza invisible que sostiene todo el orgullo y toda la nobleza de un pueblo.

Sloterdijk, hace unos años publicó un texto sobre la ira y el tiempo, argumentando que los viejos demonios andan sueltos, que la ira es la primera palabra de Europa: «Canta, oh diosa, la ira del pélida Aquileo…» Sin embargo insisto a todas luces, la primera palabra de occidente es, canta, pero qué ¿siempre cantaremos la ira?


Lo más humano de lo humano, es la mezquindad y la violencia, educamos en la violencia imponiendo nuestra propia debilidad y miedos, las miserias que nos gobiernan se apropian del derecho sobre todo y todos. En el mundo de la razón, donde la lógica gobierna, intentamos con nuestra tecnología, que para existir destruye al ecosistema y nos aisla de él, salvar al ecosistema de nosotros mismos; para preservar un sistema basado en la destrucción, en la violencia, tanto activa como pasiva, que es la que lo sostiene y sustenta.

En el teatro de la vida, necesitamos a los demonios para cargarles la culpa de nuestra mezquindad: el Te, el Chicle, el Tabaco, el Alcohol, la Mariguana, el Comunismo, el Dinero, el Consumismo, la Educación, la Libertad, la anarquía, el orden, las religiones, nada tienen del «Mal» en sí mismos, ni contienen en esencia culpa alguna.

Es la capacidad para defenderse o la emoción de vencer, pero toda la química del cerebro es invadida por la testosterona, en la libertad de matar se desata la expresión misma o máxima de la violencia, es la relación personal, discreta e íntima con el miedo y el dolor. La iniciación que implica provarse ante ello, soportarlo, literalmente sobrevivirlo.

La guerra o su fantasma, es la forma para someter o controlar al otro y, o, desgastarlo; para tomar el control de sus recursos y obligarlo así a consumir productos que sólo enriquecen a los provocadores. Sirve también para contener o destruir costumbres o ideas, consideradas «nocivas», para las propias; también para expandir las propias o el territorio o para imponer un orden o control sobre esos otros. Y así, siempre sostener el incremento o progreso productivo y su consecuente emoción: el poder. Toda actividad humana está ligada a una ecnomía y ésta a su vez a los intereses de unos cuantos.

La guerra como oficio, ¿cuándo deja ser «la defensa legítima del derecho (esto incluye ideas y libertades) o del territorio propios»? ¿Cuándo es la expresión y consumación de la envidia? ¿Cómo es que un nosotros se traduce a no-otros? Una vez asegurada la supervivencia, desde el ínstinto de conservación de la especie, hasta la mezquindad en sus orígenes, como consecuencia directa de la necesidad de expansión de la «emoción de poder», cuando esta emoción pierde su incremento, ante la estabilidad o por el decaimiento progresivo, propio de todas las emociones y de los procesos químicos o físicos que las producen o provocan (inspiran).




«De todas las historias de la Historia la más triste sin duda es la de España,
porque termina mal. Como si el hombre, harto ya de luchar con sus demonios,
quisiera terminar con esa historia de ese país de todos los demonios»

Jaime Gil


"It was in Spain that [my generation] learned that one can be right and yet be beaten, that force can vanquish spirit, that there are times when courage is not its own recompense. It is this, doubtless, which explains why so many, the world over, feel the Spanish drama as a personal tragedy."

Albert Camus


En España, en esa República, hija de la indignación desde los años de Lucrecia, como nos lo recuerda Sloterdijk; es la idea misma de ella, lo que se perdió en esa guerra. La Segunda República Española, apuntalaba libertad sin violencia, ni ira y, puso en jaque toda la idiosincrasia de la época en Europa, desde la monarquía, al comunismo, más sobre todo al fascismo, que entoces y casi de «mode» se saboreaba como la «única» solución a un reinante y desolado desorden que en su «tregua», había dejado la guerra en Europa o como la denomina la historia, La Gran Guerra.


Full moon at Tierz: before the storming of Huesca.

The past, a glacier, gripped the mountain wall,
And time was inches, dark was all.
But here it scales the end of the range,
The dialectic's point of change,
Crashes in light and minutes to its fall.

Time present is a cataract whose force
Breaks down the banks even at its source
And history forming in our hands
Not plasticine but roaring sands,
Yet we must swing it to its final course.

The intersecting lines that cross both ways,
Time future, has no image in space,
Crooked as the road that we must tread,
Straight as our bullets fly ahead.
We are the future. The last fight let us face.

© Rupert John Cornford. All rights reserved

Luna llena en Tierz, antes de el asalto a Huesca.
(Sin traducción).



En los campos de Huesca.

En los campos de Huesca
donde la luna llena lanza sombras claras
como la luz,
la inocencia de esta llanura silenciosa
pronto se deshará con sudor y sangre y dolor
cuando nuestra posición se gane o se pierda.
La misma noche cae sobre Alemania
Y la imparcial belleza de las estrellas
ilumina desde el cielo insensible
Oraniemburgo, y las cicatrices de la libertad.
No podemos hacer nada para aliviar el dolor
más que demostrar que la agonía no ha sido en vano,
entendamos lo antes posible
que la libertad nunca se defiende sin luchar.

Rupert John Cornford murio pocos días después de escribir esto, en la guerra de España, junto a el murió en europa la idea de una república sin ira, sin violencia.

No existe tal cosa como ganar una guerra, en el mejor de los casos, se consigue la Paz.

martes, 28 de enero de 2014

Los elementos de la noche; La cosa…

«There are no dangerous thoughts for the simple reason 
that thinking itself is such a dangerous enterprise.»
Hannah Arendt

La madrugada del día de Ramos un ejercito avanzaba en la niebla…  por la mañana del día siguiente, había un nuevo rey. (Crónica de la guerra de las Rosas)

Parece que sólo la muerte puede ser el narrador en la crónica de la vida. La realidad se construye a partir de las palabras, mismas que traducen el dolor y la desolación, en melodramas mundanos, la tragedia de la vida tiene un desenlace: la muerte… El rostro desnudo la espera con su oleaje infinito.


  La cosa
Bajo las líneas que aquí yacen
hay una criatura acostumbrada a combatir
contra el dolor, contra la muerte.
Tal vez por ello amó melodramas,
historias lamentables de sus contemporáneos,
con desesperación, como se dice.
Como un borracho lento caminó por las calles,
tambaleó sosteniendo el peso de la vida,
de su rostro sólo supo cómo ya no iba a ser.

Ese rostro besaba entre el oleaje de la noche.

J. Gelman

 
En ocasiones sin necesidad de un narrador los poemas ante el peligro de pensarse a si mismos, acompañan la vida, su crónica. La realidad se construye a partir de las palabras, mismas que traducen el valor y la ética,  en melodramas mundanos, la tragedia de la vida tiene un desenlace: la muerte… pero son pocos los que la abrazan sin confundir lo que está bien, con lo que les conviene, los que sin amo ni señor, son vasallos sólo de la verdad, sin negociar un lugar en la Real Academia de la Lengua o dar vuelta como perro que busca sentarse, exploran la verdad y la noche. Los huesos no vuelven nunca pero las ideas dejan sembrado el peligro de la razón ante la indignación…

 Los Elementos de la noche

Bajo el mínimo imperio que el verno ha roído
se derrumban los días, la fe, las previsiones.
En el último valle la destrucción se sacia
en ciudades vencidas que la ceniza afrenta.

La lluvia extingue
el bosque iluminado por el relámpago.
La noche deja su veneno.
Las palabras se rompen contra el aire.

Nada se restituye, nada otorga
el verdor a los campos calcinados.

Ni el agua en su destierro
sucederá a la fuente
ni los huesos del águila
volverán por sus alas.

J. E. Pacheco  


«Con esas manos de quererte tanto pintaba en las paredes…
bordaba la esperanza montonera…
que buen vasallo sería, si buen señor tubíera…
la montonera…»
Serrat

sábado, 7 de diciembre de 2013

Llegará el día …(Estas miserias humanas)

«I never saw a wild thing
sorry for itself.
A small bird will drop frozen dead from a bough
without ever having felt sorry for itself. »

David Herbert Lawrence (Self-pity)

Los psicólogos reduccionistas defienden a ultranza una postura sobre la existencia de sólo dos sentimientos: el amor y el miedo. La polarización que alimenta los absolutos, ha sido siempre cimiento para la desgracia, para la arrogante disgregación que se sostiene en las diferencias, donde los matices pierden sentido y el orgullo que mueve a «poseer» lo intangible pero evidente. La razón responde a una lógica y ésta es la posesión más preciada de los absolutos: cunado la sensatez embona en la gramática y oculta las dudas detrás las palabras… Así en el terreno de los absolutos, el bien y el mal vuelven a ser la medida de todas las cosas y, se hace el vacío a las miserias humanas, acomodadas en su cesto: «lo que está mal». El que juzga, lleno de orgullo argumenta su buen juicio, lo innegable de la separación es la distancia que se esclarece entre los actos que se acomodan de un lado o del otro; pero poco a poco, pesa más el orgullo de la razón, que el «buen juicio». Hoy cuando la vida humana está inmersa en un sistema de supervivencia y desolación, para la mayoría de las personas; pareciera que estos absolutos sólo dejan una salida, la banalidad y el abuso, como si no hubiese otra posibilidad de vivir ante la lógica y la razón, si hacemos un análisis semiótico-semántico de los emblemas publicitarios que decoran sin ningún control o piedad por la vista, nuestras calles, plazas, edificios y centros de reunión, nos encontramos con una constante incitación a pasar de uno al otro lado, a partir de la aceptación de la lógica del sistema: es decir «o chingas o te chingan» y parece no haber otra opción. 

Llegará el día
Llegará el día en que desde la calle te llamarán:
chileno
Y tú bajarás las escaleras de tres en tres
Será de noche
y tus ojos por fin habrán encontrado el color
que deseaban
Estarás preparándote la comida o leyendo
Estarás solo y bajarás de inmediato
Un grito una palabra
que será como el viento empujándote de improviso
hacia el sueño
Y tú bajarás las escaleras de tres en tres
Con un cuchillo en la mano
O apretando una botella de cerveza
Y la calle estará vacía.

Roberto Bolaño
(Santiago, 1953-Barcelona, España, 2003)


Y la calle estará vacía, es el orgullo de no ser nada. Para el poeta el que se rinde a está lógica de los absolutos del sistema: simplemente no existe. 

sábado, 2 de noviembre de 2013

Dirt / For all tomorrow's parties. Un poema, una canción, un poeta muerto… Lou Reed



Un poeta muerto.

Lou Reed, nos describió un día perfecto, nos invitó a pasear por el lado salvaje, le dio alas y palabras con frases sencillas y comunes para la actitud rebelde, en la extraña voz de Nico, a los movimientos de la primavera del 68'; fue probablemente la mayor influencia para todo el movimiento «underground» y, los grupos de culto de los setentas y ochenta, literalmente un «tercipelo clandestino» que supo hacer una música tan sin precedentes como inigualable. No conozco grupo de Rock posterior al Velvet Underground, que no haya al menos en una canción usado sus acordes; su magistral uso de la combinación: pandero, tambor, bajo, quedarán como algo que «persiste» mientras esta cultura exista. Apasionado, a pesar de toda su historia personal, al final solía amar a su mujer por encima de la vida misma, así sea lo que ésta sea, fuere o hubiere sido. Con el poder de describir en música y canciones: todo su dolor y toda su plenitud. escribió siempre con las palabras más simples de los muelles, con el corazón en la mano y en la mente. Sórdido, sarcástico y solidario; como quien sabe del dolor en la carne y en el alma, como quien se sabe distinto y ha sido señalado, apartado y hasta torturado por ello… pero manteniendo la Fe.
RP

Lou Reed                                

Un poema.

Dirt
Pickin up pieces, down on the docks
ooohhh dudes with hardons
Pickin up pieces things being heard.
There is a name on the street for you.
I can't be true

Scouting around on the lower East side
A used mattress that what we started to gain
The Rich ladies with their coats
That are worth six month rent,
Come down here to get laid.
It's a rich cunt's D.H. Lawrence trip
We're the type, we fascinate and me I love a trip

Mrs Pamala Brown at the Dakota
Had 100 foot fur blankets
She had her bottom lifted
And used a bed with badly soiled linen
When she caught the crabs,
You'd have thought it was larceny
She loved it and the doctor for me.
The rich ladies I sell them sugar.
I'm Humanitarian. I give to myself.
That way they're clean.
And I stay out of debt.

Psychologically
It's better than I think...
It's Psychologically better.
That I think - dirt.
They can think that I'm dirt.
Let them think that I'm dirt.
That's what it's worth
Dirt is what it's worth.


 Traducción.
Suciedad
Levantar pedazos, abajo en los muelles
tipos oooh, con erecciones

Levantar pedazos, cosas que se escuchan.
Hay un nombre en la calle para usted.

Increible 
Buscando en el bajo Este
Un colchón usado que empezamos a negociar
Las mujeres ricas con sus abrigos
Que vale la pena por seis meses de renta,
Ven aquí para acostarnos.
 

Eso es un rico coño del viaje de D H Lawrence
Somos el tipo, estamos fascinados y yo amo el viaje 

Señora Pamala Brown en el Dakota
Tenía 100 pies sabanas de piel
Tenía el culo parado
Acostumbraba una cama de lino muy percudido
Cuando ella cogió el cangrejo, 

habrías pensado que era un hurto
A ella le encantó y fue sano para mí.
 

Las niñas ricas, Yo les vendo azucar
Soy humanitario. Me doy a mi
De esa forma están límpias

Y quedan sin deuda 
Psicológicamente
Es mejor de lo que pienso...
Psicológicamente es mejor.
Lo que pienso —suciedad. 

Pueden pensar que soy suciedad.
Dejémoslas pensar que soy suciedad.
Eso es lo que vale
Suciedad es lo que vale.


 
«De su primer álbum apenas vendieron 30.000 copias; 
pero de cada comprador nació un nuevo grupo musical».
Brian Eno 




Una canción.


To all tomorrow's parties
And what costume shall the poor girl wear
To all tomorrow's parties
A hand-me-down dress from who knows where
To all tomorrow's parties
And where will she go and what shall she do
When midnight comes around
She'll turn once more to Sunday's clown
And cry behind the door
And what costume shall the poor girl wear
To all tomorrow's parties
Why silks and linens of yesterday's gowns
To all tomorrow's parties

And what will she do with Thursday's rags
When Monday comes around
She'll turn once more to Sunday's clown
And cry behind the door
And what costume shall the poor girl wear
To all tomorrow's parties
For Thursday's child is Sunday's clown
For whom none will go mourning
A blackened shroud, a hand-me-down gown
Of rags and silks, a costume
Fit for one who sits and cries
For all tomorrow's parties
For all tomorrow's parties 
For all tomorrow's parties  
For all tomorrow's parties



Traducción.
Para todas las demás fiestas.
Y qué traje usará la pobre chica
¿Para todas las demás fiestas?
Un vestido de segunda mano de quién sabe dónde
Para todas las demás fiestas
Y a dónde irá? Y que está dispuesta a hacer?
Cuando llegue la media noche
Se convertirá en el payaso del domingo
Y llorará detrás de la puerta

Y qué traje usará la pobre chica
¿Para todas las demás fiestas?
Por qué sedas y linos de vestidos de ayer?
Para todas las demás fiestas
Y qué va a hacer con los trapos del jueves?
Cuando llegue el Lunes
Se convertirá en el payaso del domingo
Y llorará detrás de la puerta

Y qué traje usará la pobre chica
¿Para todas las demás fiestas?
Para la niña del jueves y payaso del domingo
Par quién nadie irá de luto
Un sudario ennegrecido, un vestido se segunda mano
De trapos y sedas, un disfraz
Justo para quien se sienta y llora
Para todas las demás fiestas
Para todas las demás fiestas
Para todas las demás fiestas
Para todas las demás fiestas.

viernes, 11 de octubre de 2013

Dies Iræ …(Estas miserias humanas)


«¡Canta, oh diosa! La cólera del Pelida Aquileo;
cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos
y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes,
a quienes hizo presa de perros y pasto de aves
—cumplíase la voluntad de Zeus—…»

Homero (La Iliada, Canto I, 1-5) 


Dicen que «no hay nada nuevo bajo el sol, pero cuantas cosas viejas hay que no conocemos»; que el pasado es polvo y el futuro viento; ¿Y qué es entonces el presente? ese momento que existe a caso, sólo como un tiempo que es dejando de ser, en el instante de un logro o fallo de las intenciones, acciones y motivos o sólo es el pasar del tiempo en la inercia del destino, donde si atendemos a esa «sabiduría colectiva», ¿Qué es lo pasa mientras ese viento se hace polvo? …Si nos sumáramos a la insistente pregunta de Baudelaire: ¿Qué es lo que persiste? Ante la incesante búsqueda de un viento perpetuo, prolongado, inagotable. Así es como seguimos, aún cuando y casi veintiocho siglos después, exigiéndole a la musa cantar la cólera del pélida Aquileo, levantando una y otra vez ese pesado polvo, que el viento no quiere llevarse, quizá porque al fundarse una cultura, se funda en las emociones de quienes la establecen y son esas emociones las que se apegan, las que se aprehenden en el alma, como aquello que persiste; que ajeno al tiempo, es y está. Quizá sea algo distinto, porque el problema no es el fanatismo de unos pocos, sino el miedo de muchos otros. Hacer comunidad es poner límites a la arrogancia, al abuso, a la miseria, a cada cual y hasta a la tolerancia misma, y eso sólo se puede lograr desde un acuerdo de respeto al derecho de todo aquello que esta vivo, no el de uno o de algunos, de todo. Pero el miedo que alerta, luego traiciona y paraliza, se convierte en esa «servidumbre voluntaria» donde el siervo abandona su vida junto con la responsabilidad, no sólo sobre sí mismo, sino sobre los demás, en esos límites que no se establecen con acuerdos y respeto, donde lo más humano es lo que está atado al corazón. Pero así el siervo permite toda miseria y abuso, a cambio de nada; de las cosas muertas; de las miserias humanas que sólo dan sentido a lo inmediato. El miedo a perderse de todo impide tomar compromiso por algo y el todo entonces, es sólo abandono.

«Está en la naturaleza humana asumirse en causas por las cuales un hombre puede oprimir a su prójimo, no importa que tan injustas sean, en vez de aquellas por las que se recibe como estimulo la condición de estar en la justicia…»
. Así escribió Galieo. Entonces ¿Esa es la naturaleza, eso lo viene con nosotros? También, sí. Esa es parte de la tragedia humana y a ella, se suman tantas miserias, que se fortalecen con el miedo, que lleva al odio y éste a la Ira:

Ira, s. Enojo de grado y cualidad superiores que corresponde a personajes encumbrados y a ocasiones importantes: como «la ira de Dios», «los días de ira», etc. Los antiguos consideraban sagrada la ira de los reyes y de los sacerdotes, porque generalmente podía manifestarse a través de un dios. Los griegos frente a Troya fueron tan hostigados por Apolo, que saltaron de la sartén de la Ira de Crises al fuego de la cólera de Aquiles, aunque Agamenón, el único ofensor, no resultó asado ni quemado. Inmunidad parecida gozó David cuando incurrió en la cólera de Yahveh por censar a su pueblo, del que setenta mil pagaron la pena con sus vidas. En la actualidad Dios es Amor y los censistas pueden cumplir su trabajo sin temor al desastre. (Bierce, A. G.; The Devil's Dictionary)


Hago esta referencia al «Diccionario del Diablo» para poner en contexto la ironía del poema, la fuerza de los versos y en la consciencia de su autor: el viejo escritor, que dio vida al personaje principal en Gringo Viejo, que «sólo quería despedirse del mundo», ya no cambiarlo… ¿Cómo callar a la Diosa? ¿Cómo perdonar sin olvidar de la historia, lo que sucedió allí, en Genos, Masada, Yves, Auschwitz y tantos lugares? Quizá sin conceder un perdón podemos explicarnos lo que también contiene el lado oscuro del corazón, inventarnos un Juicio Final algo terrible, profano, diabólico, ineludible, sin piedad posible, ni escape; algo que de sentido a la injusticia. Por no contener ese lado del corazón, se persigue la justicia que se nos escapa, cuando no fuimos responsables o lo más triste, capaces de procurarla…

The Day of Wrath / «Dies Iræ»

Day of Satan's painful duty!
Earth shall vanish, hot and sooty;
So says Virtue, so says Beauty.

Ah! what terror shall be shaping
When the Judge the truth's undraping—
Cats from every bag escaping!

Now the trumpet's invocation
Calls the dead to condemnation;
All receive an invitation.

Death and Nature now are quaking,
And the late lamented, waking,
In their breezy shrouds are shaking.

Lo! the Ledger's leaves are stirring,
And the Clerk, to them referring,
Makes it awkward for the erring.

When the Judge appears in session,
We shall all attend confession,
Loudly preaching non-suppression.

How shall I then make romances
Mitigating circumstances?
Even the just must take their chances.

King whose majesty amazes,
Save thou him who sings thy praises;
Fountain, quench my private blazes.

Pray remember, sacred Saviour,
Mine the playful hand that gave your
Death-blow. Pardon such behavior.

Seeking me, fatigue assailed thee,
Calvary's outlook naught availed thee;
Now 'twere cruel if I failed thee.

Righteous judge and learnèd brother,
Pray thy prejudices smother
Ere we meet to try each other.

Sighs of guilt my conscience gushes,
And my face vermilion flushes;
Spare me for my pretty blushes.

Thief and harlot, when repenting,
Thou forgavest—complimenting
Me with sign of like relenting.

If too bold is my petition
I'll receive with due submission
My dismissal—from perdition.

When thy sheep thou hast selected
From the goats, may I, respected,
Stand amongst them undetected.

When offenders are indited,
And with trial-flames ignited,
Elsewhere I'll attend if cited.

Ashen-hearted, prone and prayerful,
When of death I see the air full,
Lest I perish too be careful.

On that day of lamentation,
When, to enjoy the conflagration,
Men come forth, O be not cruel:
Spare me, Lord—make them thy fuel.

Ambrose Gwinett Bierce

Para muchos, el miedo que no a lo divino o sagrado, sino a quien o quienes controlan o gobiernan sobre servidumbres cobardes y con ellas, voluntades anónimas. Porque el amor de entre lo que persiste, no es el único vinculo, ni siquiera el más fuerte. Es, sólo y posiblemente, el más sublime y a la vez también, el más doloroso. ¿Quién se formó como una nube, para no tener más madre que la naturaleza? Que cobarde es quien prefiere estar sin estar, a estar solo. El silencio es bello y puede ser una de las peores miserias: la complicidad anónima para con el abuso y la arrogancia, la música oculta del descuido, el himno más oscuro de la complicidad. Hasta la abdicación de sí.
RP

«I was angry with my friend:
I told my wrath, my wrath did end.
I was angry with my foe:
I told it not, my wrath did grow. »